
El otro día tuve la inmensa suerte de ir a ver una exposición que ofrecía el Thyssen de Van Gogh; estaba encuadrada en un momento muy concreto de su vida, su última etapa desde que sale del manicomio de Saint Remy hasta que se suicida de un tiro en la cabeza en un día soleado en la campiña francesa.
En esta magnífica exposición se ve perfectamente la evolución de un pintor siempre atormentado que no deja nunca de buscar la máxima expresividad; él es el neoimpresionismo, y en esta época se nos muestra quizá en el momento de creación más lúcido y sin duda el mas impactante.
En la exposición podemos apreciar no solo sus pinturas, sino bocetos hechos al carbón; cuadros inacabados que nos dan la idea del proceso de pintar tan importante en esta tendencia artística.
Sorprende el uso del color, de la trazada firme, y segura esa manera de enseñarnos sus sentimientos, de darnos a entender lo que piensa y lo que siente en el momento de estampar el pincel con serenidad pero fuerza en el lienzo.
Sí Van Gogh era un genio desde su primera época pero el éxtasis creativo, la independencia absoluta, cuando esta menos influido, cuando es él es, sin duda en esta última etapa.
Yo solo puedo deciros que vayais a verla.
Una exposición perfectamente montada, que te da una idea que como vivió el pintor holandes esta última etapa yo salí encantado, y,... no no estan los girasoles no!!.
Yo no soy imparcial siempre he sido un enamorado de los personajes locos y atormentados pero como esta exposición quizá pocas más podais ver en vuestra vida.
¡Gracias Carolina!
1 comentario:
jeje, ya veo que efectivamente saliste encantado de la exposición. al final acabaré yendo yo también la semana que viene
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