Este Gran Premio quedará marcado por el grave accidente del polaco Kubica, del que afortunadamente salió ileso. El martes abandonó el hospital con una ligera conmoción cerebral y un leve esguince de tobillo. Incluso es posible que se suba a su F1 este próximo domingo en Indy. Si no, sería sustituido por el joven probador de BMW Sebastian Vettel, nueva promesa del automovilismo germano.
La accidentada carrera en Montreal se convirtió en una auténtica lotería con las salidas a pista del Safety Car, ya que la primera de ellas coincidió con el periodo en el que los coches debían hacer sus primeras paradas, y algunos como Alonso y Rosberg se vieron obligados a parar y repostar para no quedarse sin gasolina, por lo que fueron penalizados con un stop and go que les retrasó mucho en la clasificación, ya que el Safety había juntado de nuevo a todos los monoplazas.
Más suerte tuvieron Hamilton y Heidfeld que habían hecho sus paradas antes del incidente, por lo que siguieron en cabeza. De todos modos, no podemos quitarle méritos al inglés, que consiguió su primera victoria en un fin de semana perfecto. No conocía el circuito, y a medida que pasaban las sesiones de entrenamientos, sus tiempos iban mejorando, hasta obtener la pole el sábado y ganar el domingo en una carrera muy sólida y sin errores.
Pero más mérito aún le veo al segundo puesto de Heidfeld. Durante la calificación, el alemán de BMW vio como a pocos minutos del final de la Q2 el tiempo de su vuelta rápida era suprimido por haberse saltado una chicane, pero lejos de hundirse, parece que esto espoleó a Quick Nick que se sacó una vuelta espléndida, la 3ª mejor de la sesión, sólo por detrás de los McLaren. Y en la definitiva Q3, repitió marcando el tercer mejor crono por delante de ambos Ferrari. En carrera adelantó en la salida a Fernando Alonso, y si la recta de salida hubiera sido más larga, podría haber llegado 1º a la primera curva. Después de esto consiguió rodar el segundo durante toda la carrera sin verse perjudicado por ningún Safety Car y sin ceder demasiado tiempo respecto a Hamilton.
Alonso, que calificó 2º, buscó en esa primera curva el exterior para luego ganar el interior de la segunda y colocarse en cabeza, pero frenó tarde y alargó demasiado la entrada en curva, por lo que acabó trazando por el césped y fue superado por Heidfeld. Su carrera quedó marcada por la salida del Safety y por la sanción de 10 segundos del stop ang go, que le obligó a remontar puestos desde la cola para acabar siendo 7º, y llegó a rodar 6º, pero a dos vueltas del final Sato le adelantó y se hizo con el 6º puesto. En defensa de Alonso debemos decir que llevaba las gomas superblandas en ese último relevo, que aunque son más rápidas, se degradan antes que las blandas, por lo que en ese momento la ventaja era para el Super Aguri. Es sorprendente la eficacia de la evolución del Honda del año pasado. En las últimas 6 carreras de la temporada pasada Button fue el piloto que más puntos obtuvo, y este año Sato está destacando con un coche que básicamente es ese Honda adaptado y revisado para correr este año. Mientras tanto los nuevos Honda oficiales siguen sin levantar cabeza. ¿Serán los coches que herede Suzuki Aguri el año que viene? En Super Aguri deberían preocuparse…
Los Ferrari parecen haberse estancado en su desarrollo del monoplaza y no solo están viendo como se destacan los McLaren, sino que los BMW les están recortando terreno. Raikkonen fue 5º, aunque también hay que decir que Ferrari se vio muy perjudicada por las salidas del safety Car y sus entradas en boxes.
El gran beneficiado de esta absurda carrera fue Alex Wurz, que con su Williams optó por una estrategia a una sola parada que finalmente le llevó a subirse al tercer escalón del podio. En mi opinión, creo que esta nueva norma de cerrar la calle de boxes al salir el Safety es un error. Massa y Trulli fueron expulsados de la carrera por salir de boxes antes de que se volvieran a poner la luz del semáforo verde.