Increíble y absurdo, así podría calificarse el desenlace de este mundial. Kimi Raikkönen necesitaba un milagro, y se lo encontró. A falta de dos carreras estaba a 17 puntos de Hamilton, líder del campeonato, con tan solo 20 puntos en juego. Prácticamente imposible. Pero en China su victoria y el abandono de Hamilton le dejaban a 7 puntos, a falta de la carrera en Interlagos, donde un nuevo error imperdonable de Hamilton, que acabó 7º, y la victoria de Kimi con Massa 2º, le dieron el título a Raikkönen.
En la parrilla la primera fila era para Massa y Hamilton, mientras que Raikkönen y Alonso estaban detrás. El brasileño se puso delante de Lewis para frenarle y Kimi aprovechó para adelantarle y ponerse 2º, colocándose en el morro de Hamilton y cerrándole aún más, por lo que también Alonso le pasó. Pero esa salida encendió al británico, que no se conformó con asegurar los puntos y el campeonato y se salió de la pista tratando de adelantar a Alonso. Quedó en 8ª posición al volver a pista, y aún perdería más por un fallo más estúpido aún. Con tanta tensión presionó por error el botón del limitador de velocidad para entrar en boxes (80 km/h) y fue superado por casi todos hasta estar 17º, aunque él niega que el error fuera suyo y sigue insistiendo en que fue un fallo técnico que dejó el coche en punto muerto. El caso es que a partir de ahí, protagonizó una remontada realmente espectacular, que demostró la velocidad de los McLaren y la habilidad de este piloto, capaz de ver huecos o de buscárselos si no se los abren sus rivales. Cambió su estrategia a 3 paradas en boxes para tratar de favorecer su remontada, pero al final fue 7º, y necesitaba ser al menos 5º para ser el campeón de F1 más joven de la historia, además del primero en conseguirlo en su primera temporada, sin contar a Farina que ganó el primer mundial de F1 en el año 1950, en obviamente su primera participación.
Massa se mantuvo siempre en cabeza, con Raikkönen tras él, hasta la 2ª parada en boxes. Como el finlandés iba a una parada más larga, no le fue difícil aprovechar sus 3 vueltas extras para lograr la ventaja que le hizo salir líder del repostaje, para ganar con relativa facilidad el gran premio. Alonso debía ser 2º para proclamarse campeón, pero su McLaren, que montaba el motor del GP de China a diferencia de sus rivales, no estuvo a la altura durante el fin de semana y no pudo plantar cara al dominio de los Ferrari, que tras esta carrera han conseguido ganar el campeonato de constructores en los despachos y el de pilotos en la pista.
El 4º puesto fue para Nico Rosberg, que redondeó de esta forma un año realmente bueno para el piloto de Williams. Suena como sustituto de Alonso ante la posible marcha del español de McLaren, pero desde Williams insisten a Ron Dennis de que busque a otro piloto ya que no están interesados en perder a su estrella. Los BMW acabaron de nuevo en los puntos siendo Kubica y Heidfeld 5º y 6º respectivamente. Como ya hemos dicho antes, Hamilton ocupó la 7ª plaza, con Trulli detrás de él siendo 8º.
Además ésta fue la última carrera de Ralf Schumacher en Toyota y posiblemente también en Fórmula 1, y la primera de Kazuki Nakajima, que tuvo una digna actuación con su Williams siendo 11º si pasamos por alto el atropello a varios de sus mecánicos en su segundo repostaje. La mejor noticia para el automovilismo español fue la confirmación de que el vallisoletano Roldán Rodríguez será piloto oficial del nuevo equipo Force India, que ha comprado la licencia e instalaciones del equipo Spyker.