jueves, octubre 04, 2007

Análisis del GP de Japón

Después de 30 años, la Fórmula 1 volvía al circuito de Fuji, propiedad de Toyota, y con un trazado revisado para facilitar al máximo los adelantamientos. Una recta larguísima tras una sucesión de curvas lentas para que los coches puedan acercarse tanto como quieran sin apenas verse perjudicados por la estela del que les preceda y salir pegados a la recta, donde aprovechando el rebufo pueden emparejarse e intentar el adelantamiento en la fuerte frenada de final de recta. Un diseño de libro. El resto del circuito parece conformarse con llevar a los F1 hasta la recta de nuevo.

Fue un fin de semana pasado por agua, en el que esta vez los McLaren llevaban cierta ventaja a los Ferrari, y que parecía beneficiar a Fernando Alonso. De hecho, durante la calificación se mostró superior al resto. Pero problemas con las presiones de sus neumáticos no le permitieron lograr la pole en su último intento de la Q3, y dicha pole fue a parar a manos de Hamilton, que aventajó en 70 milésimas a su compañero de escudería en su último intento.

El domingo seguía lloviendo, por lo que el favorito volvía a ser Fernando. Lewis no destacó precisamente sobre mojado en Nurburgring y era una incógnita. Las primeras vueltas fueron tras el Safety Car, con los Ferrari calzando neumáticos intermedios mientras el resto llevaba los de lluvia extrema. Confiaban en que la pista se secara durante esas vueltas, pero no fue así y tuvieron que entrar a cambiarlas. Tras la retirada del SC, Alonso trató de inquietar a Hamilton, que se mantuvo perfectamente en cabeza de carrera. Los toques de Alonso con Vettel, y de Hamilton con Kubica, trompos incluidos en ambos casos, no alteraron la clasificación. Sin embargo el McLaren de Alonso quedó tocado, y no sabemos si eso tuvo algo que ver en el accidente que sufrió tras salirse de pista cuando se esforzaba por llegar hasta Hamilton. Las roturas de los apéndices de la zona anterior a la rueda trasera, la lluvia y el verse superado por Lewis en unas condiciones que Fernando debería ser superior formó un cóctel explosivo. El coche quedó en medio de la pista, por lo que volvió a salir el SC a pista. Tras él, una serie de frenazos, acelerones y de nuevo frenazos de Hamilton, provocaron el malestar y las quejas posteriores de varios pilotos, y actualmente la FIA investiga si esa actuación tuvo algo que ver en el accidente entre Webber y Vettel, que dejó a ambos sin un podio que habría sido bastante merecido. El jovencísimo y talentoso Vettel acabó llorando en el box de Toro Rosso. Logrará muchos podios durante su carrera en F1, no debería preocuparse tanto. Tras esta victoria en Japón, Hamilton da un paso de gigante para hacerse con el título mundial esta temporada, sumando 12 puntos más que Alonso en la clasificación de pilotos a falta de tan sólo 20 puntos en juego. Muchos sabíamos que era muy bueno, y que sería campeón del mundo, pero casi nadie pensaba que pudiese lograrlo en el año de su debut.

Acompañaron finalmente a Hamilton en el podio los finlandeses Kovalainen y Raikkonen. Heikki Kovalainen celebró su primer podio como si de una victoria se tratase, ya que durante las últimas vueltas su compatriota de Ferrari le puso a prueba. Dos veteranos como Coulthard y Fisichella fueron 4º y 5º, seguidos por Massa y Kubica. Vitantonio Liuzzi adelantó a Sutil en la última vuelta, dejando así sin la 8ª plaza al de Spyker, aunque Liuzzi fue posteriormente sancionado por adelantar con el SC en pista y Sutil heredó su 8º lugar, sumando un punto muy importante para su escudería con el que se pone por delante de Toro Rosso y del excluido McLaren en la clasificación de constructores. Ya solo queda que un mejor equipo de una oportunidad a este joven alemán para que pueda demostrar todo su potencial. El chico lo merece.

1 comentario:

Capello dijo...

Vas con uno de retraso mamoncete, haber si te pones al día, ;)