miércoles, octubre 17, 2007

Análisis del GP de China

Pobre Hamilton. Se habría proclamado matemáticamente campeón con tan solo quedar por delante de Alonso. Incluso podría encarar la carrera de Brasil con mucha mayor tranquilidad si hubiese acabado 4º, porque ahora le valdría con quedar 7º en Interlagos. Pero su salida de pista a la entrada de boxes, quedando clavado en la grava, le hizo abandonar. Y deja el mundial muy abierto. Si Alonso gana en Brasil y Hamilton fuese 3º, el título sería para el español. Hasta Raikkonen podría proclamarse capeón, aunque necesite algo más de fortuna. Si es 1º en Brasil, Alonso es 3º y Hamilton 6º, el finlandés sería el campeón. Tres candidatos, un título, una carrera. Podría ser el argumento de una película. ¿Os imagináis que a falta de 10 vueltas Raikkonen liderara la carrera, con Alonso y Hamilton detrás de él, uno tras otro? Alonso tendría que adelantar a Raikkonen, Hamilton dudaría entre arriesgar un adelantamiento a Alonso o esperar tras él confiando en que no pase a Kimi, y Raikkonen mirando por los retrovisores rezando para que ambos McLaren chocaran y acabaran fuera. ¡Qué final! Ojalá fuese así.

Todo empezó muy bien para Hamilton, que partiendo desde la pole se mantuvo en cabeza sin problemas tras la salida, mientras por detrás Alonso, que salía 4º, adelantó a Massa en la primera curva por el exterior, pero poco después el brasileño recuperó la 3ª posición. Alonso tuvo que esperar hasta las paradas en boxes para superarle, pero entonces ya había quedado alejado de Raikkonen. Hamilton, por su parte, estuvo cómodo y fuerte en el liderato hasta que sus intermedios comenzaron a fallar y Raikkonen le alcanzó, lucho con él, lo que le hizo gastar más sus gomas, y le adelantó. Y Lewis siguió perdiendo terreno hasta que vio el McLaren de Alonso en sus retrovisores. Y ahí estuvo la clave de la carrera. Hamilton quería salir campeón de China, debía acabar por delante de su compañero y rival, por lo que arriesgó más de la cuenta en su entrada en boxes para ganar tiempo. En esa maniobra dejó claro lo que es, un impetuoso debutante luchando por ser el campeón más joven de la historia. Un piloto más veterano y frío se habría limitado a un buen puñado de puntos. De hecho, yo pienso que tras cambiar de neumáticos, y pese a la carga extra de gasolina del repostaje, habría sido al menos tan rápido como Alonso con los intermedios. Pero ahora lo que tiene que hacer es olvidarse de ese error y no darle más vueltas, porque puede ser muy peligroso si eso le impide concentrarse adecuadamente para la carrera de Brasil, donde los nervios y la tensión podrían jugarle una mala pasada.

La carrera de China fue todo un desafío para los pilotos, que tuvieron que cuidar sus neumáticos intermedios, muy dañados a mediados de la carrera, pero también fue todo un reto para los estrategas que dirigían a los pilotos desde el muro. La lluvia había mojado la pista, por lo que todos comenzaron con los intermedios. Durante la primera mitad de la prueba existía la seria amenaza de que volviera la lluvia, por lo que había que adaptar la estrategia a algún repentino cambio en las condiciones de carrera, y después, tras descartar que lloviese de nuevo y con la pista secándose en la trazada, debían encontrar el momento adecuado para pasar a montar neumáticos de seco, ya que no funcionarían adecuadamente hasta que el asfalto fuera cogiendo temperatura. En estas condiciones brilló el equipo Toro Rosso, que perfectamente dirigidos desde el muro, fueron 4º (Vettel) y 6º (Liuzzi), sumando los 8 primeros puntos de la escudería, con los que supera a Honda, Super Aguri y Spyker en el campeonato de constructores. Button también supo pescar en río revuelto y fue el 5º clasificado, y le dio 4 puntos a Honda que sirven para quedar por delante de Super Aguri en el campeonato y salvar un poco el honor. Heidfeld se tuvo que conformar con sumar 2 puntos al ser 7º y Coulthard fue 8º.

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