Suele pasar que cuando eres el mayor, ves en tus hermanos pequeños cosas que has hecho, cosas que te han pasado, te asaltan recuerdos... y creo que no debe ser el momento de ponerse triste y melancólico. Por lo menos en mi caso, dejo escapar una sonrisa rememorando una época en que no se le daba demasiada importancia a nada, y en lo único que pensabas era en pasarlo bien.
Os cuento... mientras estaba hace pocos días en la graduación de mi hermana pequeña... allí estaba yo, sentado en unos bancos más atrás de los que estaba hacía años... y era como si fuera ayer. Es curioso, pero tenemos suerte los que tenemos poca memoria, porque cuando miramos el pasado sólo recordamos momentos estelares.
Las palabras monótonas del cura, del jefe de estudios (nuestro querido pepino...), del director... se convirtieron en un murmullo lejano y empecé a ver una película de acontecimientos pasado, supongo que si alguien me estuviera observando en esos momentos se preguntaría: ¿que tiene de gracioso el aburrido discurso de aquellos personajes, los mismos de entonces? pero es que estaba en otro lugar, en otro tiempo...
Estaba en aquellas clases, donde a un gran amigo mío le abrirían un expediente por decirle a Paco (que ya se había ido) "¿¿¡¡Podría cerrar la puerta carajo!!??" mientras pasaba el coordinador de primero...; Estaba en la clase de COU, donde justo detras de otro personaje, veía atentamente lo peligroso que es jugar con un clinex mojado y un mechero... faltó poco para gritar "¡¡fuego!!" mientras la clase se llenaba de un olor a quemado...; Estaba en los servicios ayudando a pasar por las ventanas las maletas a lo prision break, para que otros se fueran a jugar a los futbolines y Paco, el alcaide de la prision, no les cogiera.
Así, miles y miles de historias, esas clases de latín, ese partido de futbol en que dabas la vida, ese test de Cooper, esos trabajos en la casa del colega (en los que durabamos un minuto en dejar los libros y ponernos a jugar...), el ver las caras que se le ponía al personal mientras le decían los cates y tu milagrosamente aprobabas raspadillo, ese continuo cachondeo.
Fueron buenos tiempos, seguramente porque ya pasaron. Pero siempre es bueno recordar el pasado con buen rollo. Y aunque nos quede mucho por reir, siempre en verdad sabremos, que será dificil superar aquellos instantes en que nos importaba la cosa bien bien poco...
...Espero que no sólo sea mi experiencia, y que termineis de leer el artículo con una sonrisa, recordando vuestros momentos... y entonces vereís la cara que yo tenía mientras escuchaba el aburrido discurso de aquellos personajes...
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2 comentarios:
Obvio amigo tan cierto es que nos quedan muchos momentos y muchas risas como cierto es que esos momentos van a ser irrepetibles, me reí en su momento y cuando me acuerdo no puedo parar de reirme; hay muchos campeones de salto de altura a los que nos les dejaron dar el salto final.
Agradabilisimo siempre recordar aquellos maravillosos años que no cambiaría por nada del mundo.
Gracias por recordarnos que alguna vez fuimos jóvenes y lo bien que lo pasamos juntos.
Thanks
pues reto conseguido
efectivamente todos hemos pasado por momentos bastante similares en el instituto y siempre aparece la misma sonrisa al recordar aquellos años
¿en vuestro instituto tambien existia la regla no escrita, y seguramente inventada por los alumnos, de irse todos de clase si pasados 10 minutos no aparecia el profesor?
jeje, que buenos años
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