domingo, mayo 21, 2006

UN DÍA EN LAS CARRERAS

Cuando mi amigo Yago, mi compañero de piso hasta febrero de este año, me llamó para decirme que me fuera con él al circuito del Jarama este domingo para ver el Campeonato de España de F3 no pensé que fuese a dar para tanto. Él es amigo del piloto Marcos Martínez Ucha, dorsal número 1 y componente del equipo Racing Engineering, y nos iba a conseguir pases para la carrera.
Pensábamos que serían para verlo desde alguna grada, pero llegó la madre de este chico y nos dio pases para el paddock. Tremendo, no solo vimos la carrera de F3 y la de Gran Turismos desde una posición privilegiada, arriba en la terraza se veía por un lado la recta de meta y un par de curvas muy interesantes y cerradas de detrás de recta por el otro lado, sino que entre carrera y carrera podíamos bajar al salón a comer todo lo que quisiéramos. Había jamón ibérico, salmón, canapés, setas, queso, vino, cerveza, coca-cola… De lujo aquello. Tras la carrera de F3 llegó el piloto y estuvimos hablando sobre su actuación. Es un tipo muy sencillo y simpático. Salió 15º y acabó 9º, aguantando en las últimas vueltas tras un comienzo agresivo.
Después estuvimos viendo la primera parte de la carrera de GT junto a Pérez-Sala (de algo os sonará, pilotó un Minardi F1 en el ’88 y ‘89) después bajo al box, que estaba justo debajo nuestro para cambiarse con su compañero y hacer su relevo en su Ferrari F430, ofreciendo adelantamientos preciosos. Al término de esta carrera bajamos con Marcos a su box donde estaban desmontando ya los coches, mientras él estudiaba la telemetría con los ingenieros nosotros estuvimos viendo el coche de cerca y en vista del poco control que había en la zona de boxes fuimos hasta el muro para ver también a los coches de la Copa SEAT León pasar a toda velocidad a un metro de nosotros (¡cómo se volaban las camisetas, y qué ruido!).
De vuelta al box vimos que Marcos ya había salido y estaba con los mecánicos tonteando con las azafatas de la carrera y las dejaron entrar en el coche, preguntamos si podíamos ponernos a la cola para subir también al monoplaza y, en fin, la foto habla por si sola, jeje (¿noto envidia de alguien?) Es complicado entrar en el cockpit pero luego es bastante cómodo, vas casi tumbado, y se está realmente encajado ahí dentro. Aprovechando que corre en Racing Engineering le pregunté si sabía algo más sobre el interés de su jefe por comprar un equipo en F1, pero solo saben el rumor que todos conocemos.
Para terminar el día solo hacía falta poner el broche de oro. Sí, por fin tengo una camiseta de McLaren. Muchísimas gracias por este día Yago

3 comentarios:

Jésu dijo...

Grande Rubén. Espero que te acuerdes de los colegas del blog para cuando seas ingeniero en McLaren...

Lucia dijo...

que cabrón!!!! la siguiente vez, que te dejen dar una vuelta, jeje, que envidia; bueno nos vemos jefe.
Ah un puntazo lo de la camiseta.

Anónimo dijo...

Pero que cabron. Anda que n ote lo pasaste bien, mozo. La proxima vez mira a ver si te dejan llevar a los compañeros ^^

Bueno, disfruta bien de todo esto, que se acerca la epoca de zulo intensivo.